domingo, 27 de noviembre de 2016

                            METODOLOGÍAS ACTIVAS               

Las metodologías activas son aquellas que facilitan la participación e implicación del alumnado y que lo convierten en protagonista de su proceso de enseñanza-aprendizaje. Estas metodologías se apoyan en estructuras de aprendizaje cooperativo ya que a través de la resolución de actividades y tareas los miembros de un mismo equipo comparten y construyen el conocimiento mediante el intercambio de ideas.
Dentro de las metodologías activas las tres que me han parecido más importantes y voy a abordar son las siguientes:
1.  APRENDIZAJE COOPERATIVO
El aprendizaje cooperativo busca en todo momento que los alumnos aprendan de sus propios compañeros. Pero el aprendizaje cooperativo también quiere ser un modelo pedagógico que da prioridad a la inclusión y en la que se intenta que todos los alumnos partan con las mismas posibilidades, es decir, que todos los alumnos sientan que forman parte de un engranaje y que ellos son una pieza fundamental.
Nuestro reto como docentes es conseguir que ese engranaje sea capaz de funcionar y de producir un aprendizaje significativo. Pare ello debemos tener en cuenta:
La distribución del espacio
Cuando se toma la decisión de crear estructuras de grupos cooperativos, la concepción del espacio varía, es decir, el aula precisa de una nueva redistribución.
Distribución para equipos de base. Es importante que los alumnos nunca den la espada a la pared de la pizarra.

De las distintas formas de trabajar en grupos cooperativos hay tres que se consideran más efectivas y eficaces para aprender a trabajar y a colaborar en grupo. Concretamente, las tres formas de organización son: los equipos de base, los equipos esporádicos y los equipos de expertos.
A. Los equipos de base.
Los equipos de base se caracterizan básicamente pos ser grupos de cuatro alumnos, permanentes y heterogéneos
Grupos de 4 alumnos: El número de alumnos que se recomienda para los equipos de base es cuatro. Si el número de alumnos no es múltiplo de cuatro, es preferible formar grupos de cinco alumnos que de tres alumnos. Para este tipo de organización se recomienda no superar los cinco alumnos en un mismo equipo de base.
·         Permanentes. Se aconseja que los equipos de base de un grupo clase se mantengan al menos durante un trimestre o evaluación. Si los grupos funcionan se aconseja mantenerlos incluso durante más tiempo. Aún así, hay que ser flexible ante las circunstancias que rodean el grupo clase y las posibles incompatibilidades que pueden producirse.
·         Heterogéneo. Cada equipo de base debe constituir en sí una representación de todo el grupo clase. Así, debe haber un tipo de alumnado de coopere, otro que presente ciertas dificultades de aprendizaje y otros dos con un ritmo de aprendizaje adecuado a su edad.
Cómo distribuir a los alumnos de un grupo clase en equipos de base.
La mejor manera de distribuir a los alumnos en equipos de base es elaborando tres columnas.
·         En una columna del extremo se colocan una cuarta parte de los alumnos de un grupo clase que destaquen por su iniciativa, capacidad de liderazgo, motivación y entusiasmo, entre otras cualidades.
·         En la columna del otro extremo se coloca una cuarta parte de los alumnos que presentan dificultades, es decir, alumnos con un bajo rendimiento escolar, poco motivados o que precisan algún tipo de ayuda.
·         En la columna central se coloca la mitad restante del grupo clase.

Una vez elaboradas las tres columnas, para crear un equipo de base se elige a un alumno de uno y otro extremo de cada columna y a dos de la columna central. También se aconseja que dentro de cada equipo de base haya un equilibro en cuanto a género, etnia, religión…
2. Los equipos esporádicos.
Si los equipos de base se caracterizan por ser permanentes a lo largo de un curso escolar y con un número fijo de alumnos, no pasa lo mismo con los denominados equipos esporádicos. Por tanto los equipos esporádicos se caracterizan por:
·         Número indeterminado de alumnos. Para trabajar con grupos esporádicos no hay un número específico de alumnos. El número de alumnos de un grupo esporádico variará en función del tipo de actividad que se pretenda llevar a cabo. Así, pueden ser grupos de dos, tres, cuatro o cinco alumnos. En ningún caso se recomienda superar los cinco alumnos en un mismo grupo esporádico.
·         Homogéneos y heterogéneos. El tipo de composición de los alumnos de un grupo esporádico variará también en función de su finalidad. Se recomiendan grupos heterogéneos por el valor que implica que un alumno sea capaz de enseñarle al otro algo que desconoce o no domina. Pero también puede ser interesante en determinados momentos organizar grupos más homogéneos cuando, por ejemplo, se trata de resolver problemas.
3. Los equipos de expertos.
Esta forma de organizar los grupos cooperativos de un grupo clase viene a ser una variable de la que hemos denominado equipos de base:
Imagínenos que nuestros alumnos deben estudiar las categorías gramaticales. En primer lugar, un alumno de cada equipo de base se incorporará a un grupo de expertos en el que se especializará en una categoría gramatical como, por ejemplo, el adjetivo. Así, en un grupo clase de 24 alumnos habría seis equipos de base que luego se convertirían en cuatro equipos de expertos. En cada equipo de expertos habría un total de seis alumnos y, como mínimo, un experto en alguna categoría gramatical. Así, cada equipo de expertos se especializaría en una categoría gramatical.
Tras varias sesiones, cada equipo de expertos dominaría una categoría gramatical y estaría en disposición para iniciar una segunda fase.


En esta segunda fase se disuelven los equipos de expertos y se convierten en equipos de base. En cada equipo de base habrá, por tanto, un experto en alguna categoría gramatical. Cada alumno de un equipo base se encargará de enseñar al resto de miembros del grupo los conocimientos adquiridos de cada categoría o, lo que es lo mismo, en lo que es un experto.

Al intercambiar los conocimientos en los equipos de base, lo que se consigue es que todos los integrantes de un equipo base se conviertan en expertos de todas las categorías gramaticales trabajadas, es decir, todos los alumnos se convierten en expertos de todas las categorías.
El aprendizaje cooperativo no es sólo una metodología, es también un contenido que debe aprender nuestro alumnado y es la base de otras metodologías activas.
Otra metodología activa que quiero destacar y que estamos implantando este año en mi centro son las comunidades de aprendizaje

2.  COMUNIDADES DE APRENDIZAJE
¿Qué son las Comunidades de Aprendizaje?
Las Comunidades de Aprendizaje (CdA) son un proyecto de transformación social y cultural de un centro educativo y de su entorno basado en el aprendizaje dialógico y la participación de la comunidad, con el objetivo de que todas las personas tengan acceso a la sociedad de la información.

¿Cuáles son las bases científicas de las Comunidades de Aprendizaje?

Las CdA parten de las teorías científicas más relevantes (Vygotsky, 1979; Habermas, 1987, 1998; Freire, 1997; entre otros) y se basa en un conjunto de Actuaciones Educativas de Éxito (AEE) avaladas por la comunidad científica internacional, que han aportado evidencias de obtener las mayores mejoras allá donde se han desarrollado. Las bases teóricas y científicas, así como los resultados del desarrollo de las AEE en los centros educativos, han sido publicadas en las mejores revistas científicas del mundo como la de Harvard o Cambridge y se pueden consultar desde el portal del proyecto.
¿Qué ha de hacer un centro educativo para transformarse?
Los centros educativos que deciden transformarse en CdA se asientan en criterios democráticos y se construyen a partir de los sueños, es decir, toda la comunidad educativa sueña la escuela que quiere conseguir.

Son centros abiertos a toda la comunidad, de manera que no únicamente el profesorado interviene en el proceso educativo sino todas las personas que de forma directa o indirecta se interrelacionan con los niños y niñas (familiares, amigos y amigas, vecinos y vecinas del barrio, miembros de asociaciones y organizaciones vecinales y locales, personas voluntarias, etc.).
Cuando un centro educativo decide transformarse en Comunidad de Aprendizaje pasa por una serie de fases: primero recibe una formación en la que toda la comunidad, profesores, familias, alumnos, personal no docente, vecinos, etc. conocen las bases científicas del proyecto que dura 30 horas.
Posteriormente y por consenso se toma la decisión de la transformación. Comienza así la fase del sueño en el que todos sueñan juntos con la escuela que quieren. Es una fase que genera mucha ilusión, motor fundamental de la acción posterior.
Después se organizan esos sueños por categorías y se crean comisiones mixtas de trabajo (con familiares, voluntarios, docentes, alumnos y otras personas de la comunidad) que serán las encargadas de crear las condiciones para transformar esos sueños en realidad.
Las herramientas que se utilizan son:
·       Los grupos interactivos
·       Las tertulias dialógicas
·       La formación de familiares
·       La participación educativa de la comunidad
·       El modelo dialógico de prevención y resolución de conflictos
·       La formación dialógica del profesorado
Todas ellas descritas en www.comunidadesdeaprendizaje.net. La clave de todas ellas: la participación de todas las voces y el aumento de la interacción.
El foco del proyecto está en los resultados, en asegurar los mejores resultados para todos los alumnos y alumnas. Se recogen las evidencias de mejora en las evaluaciones internas y externas, en todas las evaluaciones oficiales. Asimismo mejora la convivencia y aumentan las actitudes solidarias.
Por último otra metodología activa que me ha llamado la atención es  Flipped classroom.
3.  Flipped classroom.
El Flipped Classroom (FC) es un modelo pedagógico que transfiere el trabajo de determinados procesos de aprendizaje fuera del aula y utiliza el tiempo de clase, junto con la experiencia del docente, para facilitar y potenciar otros procesos de adquisición y práctica de conocimientos dentro del aula.
Sin embargo,  “flippear” una clase es mucho más que la edición y distribución de un video. Se trata de un enfoque integral que combina la instrucción directa con métodos constructivistas, el incremento de compromiso e implicación de los estudiantes con el contenido del curso y mejorar su comprensión conceptual. Se trata de un enfoque integral que, cuando se aplica con éxito, apoyará todas las fases de un ciclo de aprendizaje.(Taxonomía de Bloom)
El tiempo de clase se libera para que se pueda facilitar la participación de los estudiantes en el aprendizaje activo a través de preguntas, discusiones y actividades aplicadas que fomentan la exploración, la articulación y aplicación de ideas.
El FC permite al profesor  recibir retroalimentación de los estudiantes el día antes de la clase para que él puede preparar estrategias y actividades para centrarse en las deficiencias que puedan existir en los estudiantes en la comprensión del contenido.
En resumen, la innovación educativa que supone este modelo aporta como principales beneficios los siguientes:
Permite a los docentes dedicar más tiempo a la atención a la diversidad.
Es una oportunidad para que el profesorado pueda compartir información y conocimiento entre sí, con el alumnado, las familias y la comunidad.
Proporciona al alumnado la posibilidad de volver a acceder a los mejores contenidos generados o facilitados por sus profesores.
Crea un ambiente de aprendizaje colaborativo en el aula.
Involucra a las familias desde el inicio del proceso de aprendizaje.
Diferencias modelo tradicional y flipped


Flipped desde los diferentes puntos de vista de la comunidad educativa:






A modo de conclusión los beneficios que aportan al aula, al alumnado y por lo tanto a la sociedad la inclusión de las metodologías activas en el aula son los siguientes:
·       Hacer que los individuos se conviertan en los responsables de su propio aprendizaje, desarrollando habilidades de búsqueda, selección, análisis y evaluación de la información.
·       Participar en actividades que les permitan intercambiar experiencias y opiniones con sus compañeros.
·       Llevar a cabo procesos de reflexión sobre lo que hacen, cómo lo hacen y qué resultados logran.
·       Tener conciencia de su entorno a través de actividades, como trabajos de proyectos o estudios de casos.
·       Desarrollar aspectos como la autonomía, el pensamiento crítico, actitudes colaborativas, destrezas profesionales y capacidad de autoevaluación.
·       Desarrollar la conciencia grupal y la reflexión individual y colectiva de la realidad cotidiana.
·       Mejorar el clima y las relaciones sociales en el aula ya que permiten agrupamientos, colaboración y relaciones que no se producirían de forma natural.


De las tres metodologías la más adecuada para implementar en mi centro es la segunda. El año pasado recibimos la formación y este año ya lo estamos poniendo en práctica realizando los grupos interactivos con la consecuente formación de los familiares y voluntarios y lecturas dialógicas. A final de año realizaremos la evaluación pero por el momento estas experiencias son positivas y motivadoras para todos los implicados



BIBLIOGRAFIA CONSULTADA


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